Hoy me estaba dando una vuelta por este sitio.
Y que creen? Voy dando con un "artículo" escritop por un editor de Grupo Reforma.
El articulo dice más o menos así:
Ama a un “emo”
Paz Flores
22 Mar. 08
La hiperestupidez en el hiperespacio es inevitable. En Youtube circula una campaña que inyecta odio y promueve la agresión entre jóvenes. “Los diez mandamientos antiemos” y “Mata a un emo” son dos ejemplos de esta propaganda retrógrada.
“Emo”, “dark”, “punk”, “anarcopunk”, “fresa”, “cholo” son seudo clasificaciones de corrientes culturales juveniles que nunca fueron causa de fricción, incluso un gótico o un “seudopunk” puede ser confundido con un “emo” si no se les conoce bien.
El mundo posmoderno urbano es una jungla altamente fragmentada en las mil y una esquirlas de un espejo amorfo y diverso. Usar esa fisonomía social como excusa para generar enfrentamientos es algo sucio.
Las masas son altamente explosivas si se les manipula en ese sentido. Peligrosamente inflamables si se les agita.
Las agresiones a estos jóvenes comenzaron en Querétaro, más tarde en Durango, en la Ciudad de México, Aguascalientes, Puebla, como una ola, como una marabunta de conductas inconscientes, pero que no vienen de la nada, hay un trasfondo manipulador del vacío.
Los “emos” tienen un origen difuso. “Emo” también se le llama al género musical derivado del “hardcore punk” (según algunos) que surge a principios de los 90. Otros dicen que viene del “indie punk” y el “indie rock”. No hay un acuerdo, pero sí se habla de un sonido lento, melódico, alternativo y emocional.
Los “emos” son contrarios al mercantilismo musical, a la excesiva comercialización de todo como un mero producto, en ese sentido son contraculturales, pero sin tener esa pretensión. Se oponen a la cultura del sobreconsumo. Su reacción, más que postura, es un voltear la espalda, un no reaccionar, un hablar callado, silencioso, de pocas palabras.
Un “emo” sólo quiere que lo dejen en paz, no enarbola un pacifismo ideológico, no se mete con nadie. Son melancólicos, porque tienen un sentido de pérdida, de derrota anticipada, un impulso suicida romántico no real, estilo “El Cuervo” (el poema o la película). Hay un impulso adolescente hacia la estética del abandono, sin pretender herir a nadie con eso, es más un posicionamiento artístico y dramático, como una canción de trasfondo. Una estética adolescente.
Los escritores románticos como Byron, Poe, Shelley y muchos artistas de ese istmo tenían ciertas coincidencias con los actuales “emos”. Su gusto por lo oscuro, la niebla, la melancolía, el Yo individualista, lo gótico, lo fúnebre, el impulso suicida, incluso hasta en la forma del peinado y la mirada hay un aire a esa época. Vaya pues, ¿de qué se asustan? Si no es totalmente nuevo, es por mucho un revival retro.
Una retrospectiva posmoderna más del pasado. “Light” y efímera como este tiempo posmoderno. Sólo son un “happening” de algo que ya sucedió. Fue tanto en tan poco tiempo que estamos condenados a la repetición, pero es una condena “light” porque es rápida y efímera. Y en ese sentido, un “emo”, más que una idea, es sólo cierta actitud y cierto patrón estético.
En el “emo” está la decantación de las emociones, el escapismo dentro de lo urbano que el “neohippie” intenta practicar renunciando a la urbe en la montaña o en alguna playa de Oaxaca.
Los pantalones de tubo negros entallados, el cabello oscuro sobre el rostro, las perforaciones, los tatuajes, la raya oscura en los ojos, todo eso es parte de esa magia del disfraz nocturno.
En la glorieta del metro de Insurgentes en el DF es común que se junte fauna urbana desde “cholos”, “metaleros”, “punks”, “anarcos” más definidos por una forma de vestir y una actitud, que por una idea.
Nunca hubo enfrentamiento hasta que fueron azuzados y manipulados por estos envenenadores sociales. Cuando se desató la pelea llegó un grupo de “Hare Krishna” cantando y cambió la vibración, los “emos” los siguieron bailando y se desactivó la furia.
Al día siguiente, cristianos y católicos emitieron postura. Los “Hare Krishna” dieron el mejor ejemplo de lo que se puede hacer para no atizar más el fuego, hacer algo para transmutar más que polarizar más.
El odio se dirige al excluido por débil, alentando el instinto animal territorial. Dirigidos a matar al débil por ser diferente alentando el instinto animal de eliminar al espécimen más indefenso. Un neofascismo evidente.
El “emo” desata el coraje del ultraconservador por no estar de acuerdo en sus actitudes con el sistema. Ese guardar silencio y dar la espalda enfurece a los que desataron la ola de discriminación contra quienes no comparten el estereotipo de la cultura del sobreconsumo.
Todo tiene causa, nada es fortuito. Debemos desmantelar la red del odio. En un mundo de fragmentos, en la casa de los espejos para ser un poco más feliz es requisito amar lo diverso y cultivar la tolerancia y el respeto total a la libertad del otro. Ama a un emo.
Yo no me aguanté al leer un par de cosas y he aquí mis respuestas.
Todo esto está causando mucha controversia... Sólo se están ganando el odio de más personas con sus chingaderas...
Bueno en fin, que hagan lo que quieran pero que no se atrevan a decir que son "cultura" o un "movimiento" cuando hasta ellos sabe que son solo una "moda"... Y como toda moda espero que desaparezcan en no más de 2 o 3 años...
Por el amor de lo que quieran, que desaparezcan... Junto con la música disco (Maldita Madonna me las va a pagar por haber traido de vuelta la música disco).
Hail Metal!!!
